El Cuento de la Criada- Margaret Atwood

Introducción

Publicado en 1985,  El Cuento de la Criada narra, a través de una voz femenina en primera persona, un futuro en el que, tras unas guerras con armas nucleares y un golpe de estado, la transformación de los Estados Unidos  en la república de Gilead, una teocracia basada en el puritanismo y en la interpretación extrema del Antiguo Testamento, donde la sociedad se estructura de manera patriarcal y arcaica- e inevitablemente denigrante hacia las mujeres.

“Aprendimos a susurrar casi sin hacer ruido…Aprendimos a leer el movimiento de los labios: con la cabeza pegada a la cama, tendidas de costado, nos observábamos mutuamente.”

Aquí, las mujeres y no tienen nombres propios: solamente tienen prefijos que las señalan como propiedad de alguien. DeFred, DeCarlos, DeGlen…  En este futuro distópico, no llevan mucho tiempo subyugadas de esta manera: mediante los flashbacks entendemos cómo el mundo llegó a esta situación, y que no abarca muchos países, sino solamente una nación. Las mujeres, separadas por castas, solamente valen por su capacidad de procrear, y la gente que profesa fes diferentes o inclinaciones sexuales no permitidas terminan colgando, ahorcadas, del muro que separa a la nación del resto del mundo. Así comienza la novela.

“Me gustaría creer que esto no es más que un cuento que estoy contando. Necesito creerlo. Debo creerlo. Los que pueden creer que estas historias son sólo cuentos tienen mejores posibilidades.”

Esbozos

  • En un mundo donde la procreación es sagrada y la concepción limitada, El cuento de la criada va esbozando una historia espeluznante y oscura. Y aunque el gobierno reprseor que ella nos muestra y que Defred va desgranando nos resulta lejano, la denuncia que Atwood hace del control de las mujeres y el juicio de la sociedad hacia ellas no deja ser inquietante.
  • Aunque la narración no cuenta con grandes escenas de acción o violencia, y es narrada desde una perspectiva que me parecía fría- pero es más bien derrotada, abatida, oprimida, la voz de una mujer que lucha por conservar un último suspiro de esperanza, el libro nunca llega a ser aburrido.
  • La prosa roza con lo poético a veces, pero también en el cinismo y en la tristeza. Subrayé muchas bonitas frases del libro, pero lo que más se queda conmigo es la opresión que sentí en mi pecho mientras leía el libro. Es inevitable razonar cómo acabaría yo si esto llegara a suceder en mi país, inevitable verme vestida de rojo…
  • Y la protagonista narra tan bien la indiferencia de la sociedad, su desdén por creer que cosas terribles pueden suceder, los llevó a vivir en una pesadilla. Se sabe culpable, se sabe responsable de cómo no impidió que las cosas sucedieran o notó lo que estaba mal con el mundo… hasta que ella misma se vio arrastrada hacia el mundo que, indirectamente, ayudó a crear. Y esa es la enseñanza más potente del libro, pues la sociedad que describe Atwood es un retrato fidedigno de la nuestra, ahora.

”¿El cuento de la criada es una novela feminista? Si te refieres al trato ideológico donde todas las mujeres son ángeles o víctimas que son incapaces de tomar decisiones morales, no. Si te refieres a una novela donde las mujeres son seres humanos- con toda la diversidad de personalidades y conductas- y son interesantes y también importantes, y donde lo que les sucede es importante para la temática, la estructura y el argumento del libro, entonces sí”.

-Margaret Atwood

Reseña

  • Inquietante, un relato increíblemente lúcido y lleno de descripciones que sí usan metáforas, sí usan recursos más de la poesía pero encajan con el ambiente del libro, El Cuento de la Criada es una obra de casi 500 páginas que se va como arena entre los dedos.
  • Nunca aprendemos todo de golpe o pasamos páginas y páginas memorizando cosas para entender a Gilead, la historia se va desgranando mediante flashbacks en dos tiempos distintos: cuando todo era normal pero una tensión creciente se sentía, cuando Defred ya había sido capturada y era indoctrinada, y la narración del presente de esta mujer, que va lentamente nadando contracorriente, encontrando aliadas en sectas secretas, redescubriendo la intimidad con un hombre que la viola cada mes, pero al final solamente disfrutar jugar Scrabble con ella.

“Una rata que está dentro de un laberinto es libre de ir a cualquier sitio, siempre que permanezca dentro del laberinto.”

¿Veredicto?

El Cuento de la Criada es fácil de leer, es un relato bien construido donde todos los personajes siguen una función, donde los sonidos de sirenas, marchas de soldados y cadáveres colgando del muro convergen con el silencio aplastante de una mujer que no ha sostenido una revista o ha podido decir una grosería en años, que perdió a su familia y su libertad.

Tías, Viudas, Jezebels… todas las mujeres juegan un rol, en una sociedad compleja que no deja detrás lo que solían ser, y donde la posibilidad de un nuevo amor para Defred no es tan importante como la pregunta central de esta historia: ¿Algún día volverán a ser libres?