Orville Peck, el vaquero gótico enmascarado




Pony es la propuesta que mezcla géneros que no combinarías normalmente. Orville Peck debuta con este disco que funciona de forma enigmática.

Por Laura Morales Frías

 

Hace tiempo que dejaron de aparecer artistas con el rostro cubierto. Ya fuera con una mascada, máscara africana, o tapa de luchador.

Orville Peck comenta que desde chico prácticamente se cubre la cara. Existe una fotografía cuando tenía 7 años. Con camiseta de Jurassic Park, en su cabeza un sombrero Stetson, y un pañuelo sobre el rostro.

Aquel niño, sin saberlo, estaba jugando a ser héroes o tal vez antihéroe. Pero en verdad estaba convirtiendo en un vaquero.

“Nunca entendí realmente por qué alguien querría jugar a Romeo cuando podrías jugar a Mercutio”.

El pasado marzo la disquera Sub Pop lanzó Pony, primer disco de Orville Peck. El material causó expectativa dentro del underground.

Es un disco construido a partir de una ruptura de cristales. Con melodías en lágrimas y un drama. Ronda por los anhelos de Peck y su soledad.

Con tintes de Roy Orbison y Johnny Cash, suma un verso confesional de Merle Haggard. Canta sobre noches de insomnio en Dead of Night y con algo de resentimiento en Turn to Hate.

La placa tiene Kansas (Remembers Me Now), una canción que bien podría sonar en la década del setenta. También podrás escuchar el golpe durísimo que es Old River.

Tienes que escuchar el súper bajo que queda sostenido durante casi 1 minuto.

Pony es un disco muy sencillo de escuchar, que sin duda cada vez que lo escuches armarás una historia diferente.