Todo empezó con un sueño que parecía más bien necedad del presidente de la FIFA. Joseph Blatter lucho por regalarte el máximo evento futbolístico y tuvo que ir en contra de mucha gente para lograrlo. Poco a poco se acercaba el 11 de junio y perecía que no ibas a estar lista para albergar un evento tan grande, sin embargo, nos demostraste que a pesar de no contar con el dinero, la infraestructura y los adelantos tecnológicos de las sedes anteriores, siempre estuviste dispuesto a enseñarle al mundo el potencial y el espíritu de tu gente.
Más allá de los 64 partidos de futbol que albergaste en 9 ciudades, nos demostraste más
que nunca que la unión hace la fuerza. Le enseñaste al mundo que si la gente no aprende
a perdonar, jamás llegará a hacer grandes cambios. Pudimos ver cómo a pesar de los
largos años de separación racial que viviste, y de la mano de uno de los más grandes
líderes en la historia, le pudiste dar un vuelco a tu pasado y ahora blancos y negros,
conquistadores y conquistados, pueden vivir unidos y tratando poco a poco de superar las
diferencias que existieron por los abusos del Apartheid. Es verdad que aun existen barrios
muy pobres y grandes diferencias entre los habitantes. Sin embargo, también es cierto
que la gente trata de sonreír y salir adelante a pesar de las grandes carencias que tienen.
Gracias Sudáfrica porque le enseñaste al mundo una cultura completamente diferente
y formas de vida que nadie en el mundo occidental nos podíamos imaginar. Desde las
costumbres alimenticias de tu gente, los bailes, rituales y hasta las formas de vestir, nos
enseñaste un país que va creciendo sin olvidar sus orígenes.
Dentro de la cancha nos regalaste demostraciones de esperanza. A pesar de las quejas
que hubo con respecto al balón, a las canchas y a los grandes errores arbitrales a lo
largo del torneo, nos enseñaste, con la lucha intensa de Estados Unidos, la insistencia y
futbol alegre de España y el corazón combatiente de Eslovaquia, que cuando se quiere,
se puede. A pesar de la poca cantidad de goles en cada partido y que por momentos un
pulpo fue más famoso que los 22 jugadores dentro del campo, pudimos ver el crecimiento
del futbol japonés y coreano, la garra sudamericana de Paraguay, Chile y Uruguay y el
dominio europeo ganado los primeros 3 lugares.
De los 6 representantes de tu continente, sabíamos que eras el más débil. Hiciste un
buen partido en la inauguración y peleaste hasta el final contra la selección francesa, no
fue suficiente. El resto de los representante africanos también defraudaron, a excepción
de Ghana, nadie logró pasar de la primera ronda. Las estrellas negras se convirtieron
en la esperanza continental y murieron en la raya en el juego más dramático de la copa,
fallando un penal al minuto 120 y con un gol de “locos” en la serie de penales contra
Uruguay.
En cuanto a México, llegamos con muchas ilusiones después de vencer a Italia en el
último juego de preparación. Empatar en la inauguración y vencer a Francia por primera
vez en la historia hizo que los ánimos fueran aún mayores. Después un desastre contra
Uruguay nos mandó al segundo lugar del grupo y la sentencia se firmó contra Argentina.
Nuevamente se arrancó muy bien, pero errores infantiles de desconcentración, falta de
control del temperamento y cambios técnicos que no se explican hicieron que la selección
nos dejara nuevamente soñando con el quinto partido.
Gracias Sudáfrica porque a pesar de algunos errores de organización y seguridad,
lograste sacar adelante un gran mundial. Nos enseñaste que la historia se puede cambiar
si se lucha y se defiende una causa. Pudimos ver como se han acortado las distancias en
el futbol. Vimos a Nueva Zelanda como el único invicto de las 32 selecciones superando
todas las expectativas y a Eslovaquia dejar fuera a Italia luchando 90 minutos. Vimos
duelos entre los clásicos “grandes” donde Alemania les clavó 4 goles a Inglaterra y a
Argentina y Holanda eliminó a los brasileños y se quedó por tercera vez en la orilla. Nos
sorprendimos con Uruguay llegando al cuarto puesto con Forlán llevándose el balón de
oro. Y lo más importante, vimos a un equipo perder su debut contra Suiza y sacar toda
la furia para vencer a sus siguientes 6 rivales y proclamarse campeón por primera vez
en su historia. Vimos a España defenderse muy bien, solo recibir 2 goles y ganar con lo
necesario, 1-0 todos sus partidos a partir de octavos, y cumplir un sueño que tomó fuerza
desde la Euro 2008.
Gracias Sudáfrica por entregarnos la amabilidad de tu gente, la fiesta con las vuvuzelas
y por mostrarnos la grandeza de tu continente. Gracias por unir al mundo alrededor de
10 canchas de fútbol, un balón rodando y 736 jugadores tratando de alcanzar la gloria.
Gracias por regalarnos a un nuevo campeón y gracias, sobre todo, por llenar al mundo de
ilusión.
Foto obetnida de thehydramag.com
Carlos Ramos Álvarez
Desde La Grada
Programa de Deportes de Concepto Radial
Twitter: @desdelagradacr
























