Fallece Bertolucci, el gran maestro del cine italiano




Bernardo Bertolucci, director de cine y guionista italiano, ha muerto a los 77 años en Roma.

El afamado director, poeta, productor de cine internacional, Bernardo Bertolucci, fue autor de diversas películas llevándolas al éxito. Muchas de ellas llenas de polémica, como el Último tango en París.

Con ésta última, obtuvo fama internacional, y fue el centro de crítica por aquella escena sexual entre el actor Marlon Brando y Maria Schneider en 1972.

Conocida como la escena de la mantequilla, Jeanne, interpretada por Maria Schneider (1952-2011), una joven de 19 años es violada y sodomizada por un hombre mayor, con tendencias autodestructivas llamado Paul, a cargo del actor Marlon Brando (1924-2004).

El filme tuvo consecuencias. Bernardo Bertolucci fue condenado a 4 meses de prisión por ofender el sentido común del pudor, y por decreto a destruir todas las copias en la península itálica hasta 1987.

Vino después Novecento, filme con el que realizó una crónica histórica de aquella Italia entre el fascismo y comunismo. Quiso rendir homenaje a la historia del Partido Comunista Italiano (PCI).

Con Stefania Sandrelli, Robert De Niro y Gérard Depardieu en los papeles estelares, fue galardonada con el Premio Sant Jordi de 1978 a la mejor interpretación en película extranjera y con el Premio Bodil de 1977 a la mejor película europea.

Narra las cinco primeras décadas del siglo XX en Italia desde el nacimiento del comunismo en la región de Emilia Romagna hasta la Liberación.

Coincidiendo con la muerte de Verdi, nacen al mismo tiempo en la hacienda Berlinghieri, dos niños: Olmo Dalcò, interpretado por el francés Gérard Depardieu, de origen humilde y descendiente de trabajadores de la hacienda, y Alfredo Berlinghieri (Robert De Niro), nieto del patrón de dicha hacienda (Burt Lancaster).

Desde niño Bertolucci se perfilaba al cine. Hijo de la profesora Ninetta Giovanard y del poeta Attilio Bertolucci, nació en 1941 cerca de Parma.

A los 12 años de edad se mudó a Roma. Con su hermano Giuseppe  Bertolucci rodó sus primeros cortometrajes con una cámara prestada en 16 mm. Tenía ya 15 años el adolescente Bernardo.

A los 21 años, en 1962, ganó el Premio Viareggio Opera Prima por el libro de poesía En busca del misterio. Pero su fuerte y gran amor estaban orientados hacia el celuloide.

En esos años vivió en el barrio romano Monteverde Vecchio, donde conoció a su mentor Pier Paolo Pasolini (1922-1975), quien lo introduce en el séptimo arte y lo selecciona como asistente de dirección en su primera obra, Accattone (1961).

Al año siguiente dirigió su primera película: La commare secca. En 1964 Prima della rivoluzione, historia sobre un joven burgués inscrito al Partido Comunista.

En 1967 lo llamó el director Sergio Leone para ser uno de los autores de la historia Érase una vez en el oeste, western con los actores Claudia Cardinale, Henry Fonda y Charles Bronson.

El director Bertolucci con la fama a sus pies rodó en China El último emperador. Película basada en el libro Yo fui emperador de China.

Es la historia de Puyi, el último emperador de China a los 2 años de edad. Fue el primer filme que obtuvo permiso oficial de Pekín para ser rodado en el interior de la Ciudad Prohibida.

La película ganó nueve estatuillas Óscar y 39 galardones internacionales.

Cineasta enamorado de lo bello y lírico. Centró su cine en el melodrama, partiendo de la cotidianidad de la vida para descubrir una historia. Se entremezclan la política, la transgresión privada y la provocación.

El cine de Bernardo Bertolucci tuvo mucha conexión con oriente. En sus obras plasmó simbología donde resaltan la religión y espiritualidad. Tal es el caso también de su película Pequeño Buda.

Con Belleza Robada (1996) mostró su interés por entender las bajas pasiones del ser humano. Las cuales comienzan desde edades tempranas, a través de los enigmas que deja la madre de Lucy al morir y que serán descifrados en un viaje a Italia.

La mirada infalible de Bertolucci escogió a 3 actores que empezaban a despuntar y a los que eligió por razones obvias. Así Michael Pitt, Eva Green y Louis Garrel protagonizaron The Dreamers en 2003.

La película trata sobre la inconformidad social de jóvenes universitarios, que plantean cambios sociales y políticos. Una alegoría del fracaso de los ideales del mayo del 68 y de los principios de igualdad, fraternidad y libertad.

Bertolucci utilizó un triángulo amoroso (basado en la novela de Gilbert Adair, The Holly Innocents), para contar aquella pérdida de la inocencia.

Matthew es un joven estadounidense que vive en París como estudiante de intercambio. Conoce a Isabelle y Theo, dos hermanos obsesionados con el cine e implicados en el mayo francés.

Invitan a Mathew a dejar su hotel y a vivir con ellos. Es donde descubre que son siameses y que tienen una extraña relación.

Los tres inician una relación sexual marcada por la atracción. Un ambiente donde los ideales políticos y el comportamiento psicológico de los hermanos son incompatibles con su relación.

El incesto, probablemente el tabú más grande, y el poliamor están presentes en toda la película. Hace tiempo que no se hablaba de este tipo de amor multitudinario y fue Bertolucci, director de sentimientos y sexualidades, quien se atrevió a ponerle nombre con una película tan incómoda como bella.

La vida continúa, el amor y el sexo seguirán en los foros de grabación. No habrá otra forma más que seguir viendo sus películas para traer de vez en cuando a la vida al Emperador del Cine Italiano, Bernando Bertolucci.