El paso de Kapuściński por México

Foto: Natalia Fonseca/Cineteca Nacional

Por Rocío Muñoz-Ledo
A diez años de la muerte del reconocido periodista Ryszard Kapuściński, la realizadora polaca Ela Chrzanowska estrena en la Cineteca Nacional el documental Los ríos: el viaje a México con el maestro Kapuściński (2016), en el cual recoge los recuerdos de las personas que tuvieron contacto con el que es considerado el mejor reportero del mundo durante su estancia en México.
Kapuściński, autor de clásicos como Ébano (Heban, 1998) y El Emperador (Cesarz, 1978), llegó a México en 1968, fue enviado por la agencia de noticias polaca como corresponsal de Latinoamérica y así fue como comenzó su encuentro con el país y diversos periodistas y escritores mexicanos.
Andrzej Lisowski, cónsul de la Embajada de la República de Polonia en México, estuvo presente en el evento y lo inauguró con una cita de Gabriel García Márquez: “El periodismo de hoy en día sería muy distinto si siguiéramos las enseñanzas del maestro Kapuściński”.
 
En el documental se muestran imágenes del México contemporáneo alternadas con las conversaciones que Ela sostuvo a lo largo de tres meses sobre las enseñanzas e impresiones que dejo Kapuściński en la vida de periodistas como Arturo Cano Blanco, Elena Poniatowska, Alejandro Almazán, Marcela Turati y el fotógrafo Pedro Valtierra, entre otros.
La documentalista asegura que su venida a México desde hace casi 10 años fue gracias a los libros del escritor polaco, ya que lo que leyó y la misma curiosidad de Kapuściński la animaron a conocer el mundo a través de su mirada.
Sin embargo, antes de realizar el trabajo sobre el periodista, Ela trabajó durante 5 años en un documental sobre los polacos que viven en México y los mexicanos que viven en Varsovia. Un tiempo después, una televisora polaca le pidió que hiciera una investigación sobre las desapariciones en Guerrero. Fue hasta que un día platicando con el periodista Jorge Carrasco de la revista Proceso, asegura, surgió la idea de “recrear la imagen del México contemporáneo a través de lo que leí en sus libros (de Kapuściński)”.
El documental de Ela Chrzanowska no es un homenaje a la vida del periodista sino más bien “una aventura en carne propia”, como lo describe ella, que comenzó por intuición en los días en que era su vecina en Varsovia. Son precisamente las narraciones en primera persona de los relatos de Kapuściński las que se encuentran con esa lectura intuitiva que le da Ela.
“Las frases de los libros de Kapuściński estaban presentes en mi mente y seleccioné las imágenes de México con su ojos”.

 
Durante la presentación estuvieron Cristina Libura, quién es editora y tradujo los libros de Ryszard Kapuściński del polaco al español, así como el periodista Arturo Cano Blanco.
Libura reconoció que a pesar de que el internet no fue propiamente el tiempo del autor de Imperio es necesario regresar “al gran maestro” ya que “se encuentran grandes joyas que enseñan”.
Por su parte, Cano Blanco recordó el paso de Kapuściński por México luego de que diera un taller organizado por la Fundación Nuevo Periodismo de García Márquez en el que pasaron cuatro días hablando sobre el oficio periodístico. El periodista de la Jornada asegura que al preguntarle a Kapuściński qué canción recordaba de México, él contestaba: “Paloma Negra y aquella otra de Cucurrucucu”.
“Un hombre de una gran sencillez. De un interés mayúsculo por conocer a la gente sencilla, a la gente de abajo”, dijo Cano Blanco al referirse al periodista polaco.
Ela contó con una Beca de Excelencia del Gobierno de México con el apoyo del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) para realizar el documental y considera que este es sólo el inicio de un proyecto más grande, ya que asegura que está preparando un libro.
Los ríos: el viaje a México con el maestro Kapuściński se estrenó en Polonia el año pasado y en México se proyectó la semana pasada en la Capilla del Centro Cultural San Pablo en la ciudad de Oaxaca y en la Facultad de Comunicación de la UANL.
El documental se puede ver a partir de ahora en la Ciudad de México en las pantallas de la Cineteca Nacional.Foto: Natalia Fonseca/Cineteca Nacional